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sábado, 24 de junio de 2017

Estudian campo volcánico de San Martín Tuxtla

Un volcán que tuvo una erupción hace 20 mil y hasta unos 50 mil años, se le considera pasado geológico reciente, es como decir, en tiempos geológicos es como decir fue ayer.

México, Conacyt / ciberpasquinero

 México cuenta con 12 volcanes que se consideran activos: Bárcena, Ceboruco, Citlaltépetl, el de Fuego de Colima, Chichón, Everman, Nevado de Toluca, Paricutín, Popocatépetl, San Martín, Tacana y Tres Vírgenes, según datos del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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Por ello, la investigación que se realiza en el país en torno a la actividad volcánica es determinante para generar conocimiento que permita estar preparados para enfrentar posibles desastres naturales, así lo consideró el doctor Juan Manuel Espíndola Castro, investigador titular del Instituto de Geofísica de la UNAM, quien explicó cómo es que a través de su proyecto han identificado que la actividad sísmica está directamente asociada a la peligrosidad de los volcanes. 

Al respecto, dijo que uno de estos volcanes activos es el de San Martín Tuxtla, que está en la región de Los Tuxtlas; se trata en realidad de un campo volcánico —área con una gran cantidad de volcanes— donde muchos de los volcanes son pequeños conos y hay también cráteres de explosión conocidos como mares, todos ellos idóneos para estudiar la actividad sísmica asociada a los volcanes. 

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Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿En qué consiste su trabajo?

Juan Manuel Espíndola Castro (JMEC): Nuestro país tiene cerca de una docena de volcanes que se consideran activos. Qué quiero decir con activos, pues bien, no que estén en erupción sino que han tenido una erupción en el pasado geológico reciente y que, por lo tanto, podrían tener una nueva erupción en el futuro.

Hay que considerar que la vida de los volcanes es muy larga —hablando en tiempos geológicos—, entonces un volcán que tuvo una erupción hace 20 mil y hasta unos 50 mil años, se le considera pasado geológico reciente, es como decir, en tiempos geológicos es como decir fue ayer.

En ese contexto, uno de estos volcanes es el de San Martín Tuxtla, que está en la región de Los Tuxtlas, una región muy bella de nuestro país; se trata en realidad de un campo volcánico —área con una gran cantidad de volcanes— donde muchos de los volcanes son pequeños conos y hay también cráteres de explosión conocidos como mares.

En esta región, los principales volcanes son cinco, pero el que ha tenido la erupción más reciente es el de San Martín Tuxtla, que está muy cerca de Santiago y San Andrés Tuxtla. Su última erupción fue en 1793 —tiempo histórico— y esa erupción fue narrada por un científico mexicano, José Mariano Mociño.

Esa erupción causó tanto pánico en la región que el virrey envió a Mociño para que hiciera una narración y estudio de lo ocurrido en la región.

La-sismicidad-volcánica-y-su-relación-con-la-predicción-de-erupciones---Juan-Manuel-Espíndola-Castro0.jpgLa sismicidad volcánica y su relación con la predicción de erupciones. Juan Manuel Espíndola Castro.

Pese a ello, no se habían estudiado a detalle sus depósitos y eso es lo que estuvimos haciendo, estuvimos en el área localizando las cenizas arrojadas en esa erupción, estuvimos mapeando la zona y midiendo sus espesores, porque a través de esa información que se conoce como estratigrafía volcánica —observar los diferentes estratos de los materiales arrojados— se pueden realizar estimaciones de qué tan altas fueron las columnas de humo, cuál era la dirección del viento y todas las variables que intervienen en una erupción.

AIC: ¿Cuáles son las etapas que ha atravesado?

JMEC: Debido a que este campo había sido poco estudiado, nosotros nos dimos a la tarea de establecer una red de sismógrafos en la región. Al tratarse de equipos autónomos, se deben descargar los datos periódicamente. De manera paralela a la recopilación de datos, nos dimos a la tarea de estudiar las cenizas que arrojó el volcán y que permanecen en la región.

Realizamos también estudios históricos, nos documentamos sobre lo que se ha escrito sobre el volcán, lo que se dijo y lo que se refiere a las características de la región. En resumen, establecimos la red, estudiamos los estratos y nos documentamos en tanto a la literatura histórica relacionada con el volcán.

Posteriormente también estuvimos recopilando información relacionada con la gravimetría y comenzamos al mismo tiempo estudios del campo gravimétrico del volcán para ver la estructura. En esa etapa encontramos cosas muy interesantes, por ejemplo, ahora sabemos que la sismicidad asociada al campo volcánico de Los Tuxtlas es muy leve, no hay gran cantidad de temblores.

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Sabemos también que bajo el campo hay una enorme intrusión de materiales densos y estos son los que han dado origen a esa enorme multitud de conos, de volcancitos, a través de fracturas que se orientan hacia la superficie. El hecho de que sepamos cuáles son las características de la sismicidad nos ayuda a generar un fondo en el que podamos detectar cambios en la sismicidad si se presentaran.

Hemos entendido también que el hecho de que haya poca actividad sísmica no significa que no tengamos nada de qué preocuparnos, por el contrario, en esta zona, la actividad eruptiva no registra intensa actividad sísmica y ello deriva en que no haya mucho tiempo para realizar predicciones, es decir, a diferencia de los volcanes con lavas más viscosas y con gran actividad sísmica, donde se pueden hacer mejores predicciones, en estos casos no es así y el tiempo de respuesta para prevenir catástrofes es menor.

AIC: ¿Esos serían los hallazgos más relevantes del proyecto?

JMEC: Son de los resultados importantes y lo son por varias cuestiones, desde luego está la parte científica que básicamente consiste en saber cómo están funcionando los campos volcánicos, lo que sencillamente añade al conocimiento universal de cómo se da la actividad en ellos.

Otro aspecto importante es la parte social, porque gracias a estos trabajos ya tenemos nosotros información para prevenir desastres. Con el tiempo hemos invadido cada vez más zonas de alto riesgo como son las faldas de los volcanes; anteriormente no había mayor problema porque no había asentamientos, pero como la población va creciendo, se va acercando a los volcanes y ello supone un problema.

1985-1.jpgFotografía cortesía de wikipedia.

Fotografía cortesía de wikipedia.Después de la mala experiencia que tuvimos en México con el temblor de 1985, creo que cobramos mayor conciencia de lo que debemos anticiparnos a los desastres, eso es básicamente lo que hacemos, generar conocimiento que nos permita tomar medidas para prever los posibles daños ante la actividad de un volcán y que el impacto social sea mínimo.

AIC: Concluidas las etapas mencionadas, ¿cuál es el siguiente paso para el proyecto?

JMEC: Quisiera decirles que el proyecto ya terminó, pero no, este campo lo conocemos muy poco realmente y este proyecto aun cuando contribuye a su conocimiento, sencillamente podría ser solamente la base para futuros proyectos. Lamentablemente, no contamos con los recursos financieros para avanzar al ritmo que nos gustaría.

Incluso, ante la falta de recursos, actualmente estamos estudiando el campo volcánico de Mascota, en Jalisco, y lo tuvimos que mover porque allá contamos con un acuerdo de colaboración con colegas de la Universidad de Guadalajara, quienes están apoyando con el mantenimiento de los equipos que utilizamos.


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Ciberpasquinero

jueves, 22 de junio de 2017

Migrantes indeseables y voraces en costas mexicanas

Las especies exóticas invasoras son organismos transportados por medios naturales (huracanes, tormentas, corrientes marinas) o por actividades humanas a determinadas áreas del medio terrestre o acuático.

Veracruz, / Conacyt / ciberpasquinero

Las especies invasoras son una constante amenaza para el sistema arrecifal veracruzano porque representan un peligro ecológico y económico. Instituciones como la Universidad Veracruzana y el Acuario de Veracruz tienen programas de investigación para contrarrestar los daños ocasionados por la presencia de organismos no nativos en el golfo de México.
De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), las especies exóticas invasoras son organismos transportados por medios naturales (huracanes, tormentas, corrientes marinas) o por actividades humanas a determinadas áreas del medio terrestre o acuático.
Algunos de los efectos nocivos que desencadena este fenómeno son: cambios en la estructura y composición de las comunidades al desplazar poblaciones nativas, reducción de la diversidad genética, transmisión de enfermedades que afectan la salud humana, incluso la extinción de organismos ya establecidos y la aparición de cambios en el funcionamiento de los ecosistemas con la consecuente degradación de la integridad ecológica.
Algunos especímenes provenientes de otros países o regiones pueden sobrevivir en nuevos ambientes sin mostrar efectos perjudiciales durante un largo periodo de tiempo; sin embargo, con el paso de los años, pueden modificar drásticamente su nuevo entorno. 
Cuando los daños ocasionados son perceptibles, las invasiones, en general, han alcanzado grandes magnitudes con graves consecuencias.
Los ambientes acuáticos, en particular, han demostrado ser extremadamente sensibles; alrededor de 40 por ciento de las extinciones de especies que habitan estos ambientes ha estado relacionado con la depredación, el parasitismo o la competencia de especies invasoras. 
Se estima que la tasa de extinción en los ambientes acuáticos, particularmente en los dulceacuícolas, es cinco veces mayor que en los ambientes terrestres.


Especies depredadoras y voraces 

El doctor César Meiners Mandujano, miembro del cuerpo académico del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad Veracruzana, explicó en entrevista a la Agencia Informativa Conacyt que la actividad pesquera es la más afectada por la introducción de nuevas especies en el ecosistema, ocasionando pérdidas monetarias en el sector productor, por lo que es importante desarrollar proyectos que ayuden a mitigar los daños.
De acuerdo con el científico, el papel principal de la investigación es la concienciación y generación de conocimiento para alcanzar los objetivos de prevención, detección temprana y erradicación, difusión y educación ambiental, ya que el mayor obstáculo al que se enfrentan las autoridades encargadas de aplicar las medidas de control es la poca información que se tiene sobre la biología de estos organismos.
"La detección temprana y la documentación de cada especie son claves para hacer frente a su inminente invasión, porque muchas veces se desconoce la dimensión y las consecuencias que puede traer consigo la presencia de cierto organismo. 
"Por otro lado, antes de determinar si un organismo es apto para el consumo humano, se debe hacer un estudio detallado de su contenido bromatológico. Nosotros como científicos somos responsables de la información que permita plantear acciones rápidas para el óptimo control biológico".

Pez León
Meiners Mandujano aseguró que la parte central del golfo de México, donde se encuentra justamente el estado de Veracruz, es fuertemente asediada por especies invasoras provenientes de distintas regiones, por ejemplo, el pez león (Pterois antennata) es originario del Indo-Pacífico y fue introducido por la costa norteamericana, a través de escapes incidentales, y ahora ha proliferando en el Caribe y litoral veracruzano.
También se han detectado especies como el camarón tigre (Penaeus monodon), proveniente del sureste asiático. La invasión de estos organismos modifica altamente el funcionamiento de las comunidades marinas, ya que son depredadores de algunas especies comerciales, afectando directamente la actividad pesquera de la zona.
"Las especies invasoras producen un desequilibrio en el sistema, ya que modifican las relaciones tróficas de su entorno, por lo regular son especímenes que tienden a reproducirse con rapidez, además de ser comedores impulsivos, consumiendo individuos que no tenían encima esa presión, lo que ocasiona a largo plazo desajustes en la proliferación de especies nativas, con el riesgo de que desaparezcan del sistema arrecifal veracruzano".
Ante esta situación, autoridades e instituciones colaboran en el desarrollo de sistemas eficientes de prevención, detección y respuesta temprana, así como instrumentos que operen dentro de un marco legal y conforme a las necesidades de mitigación, control y erradicación de las especies invasoras.

Detección temprana

El Acuario de Veracruz A.C. creó el proyecto de monitoreo de especies invasoras, cuyo responsable, el biólogo Ramón Martínez Ramón, concedió una entrevista a la Agencia Informativa Conacyt, donde informó que los primeros reportes oficiales de poblaciones no nativas en el sistema arrecifal veracruzano se dieron en 2011, implementándose las primeras acciones para su control biológico.
Este programa tiene como objetivo registrar oportunamente la llegada de organismos invasivos en el sistema arrecifal veracruzano, mediante la realización de recorridos basados en la metodología del buceo errante. Esta técnica comprende el nado aleatorio en la zona con el fin de explorar distintos sitios en busca de los individuos no nativos, para posteriormente evaluar si sus hábitos conductuales no representan un peligro para las comunidades presentes en el ecosistema.
"El equipo de buceo del acuario está capacitado para explorar el parque arrecifal y recolectar los organismos invasores, con el propósito de mantenerlos en cautiverio para estudiar su biología y su comportamiento. Aprender cómo se desenvuelven estas criaturas en su medio natural nos es de gran ayuda para tomar decisiones en el futuro".
De acuerdo con el biólogo Ramón Martínez, la especie con más proliferación en el golfo de México es el pez león, especie que llegó directamente de Florida, Estados Unidos, invadiendo primero el Caribe y después aguas mexicanas.
"De acuerdo a sus patrones de distribución, se tenía previsto que llegara a la zona centro del golfo, por lo que se inició el programa de detección temprana a través del constante monitoreo en los arrecifes, lo que nos permite tener un control sobre las especies nativas y las que no lo son".
De acuerdo con el artículo "Especies acuáticas invasoras en México" de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, la atención temprana al problema de las especies invasoras es necesaria, sobre todo ante la amenaza de otros factores de presión, como el cambio climático. Las poblaciones nativas en riesgo se enfrentan a más de una amenaza y las interacciones entre los diversos factores de riesgo son complejas y han sido poco estudiadas, la invasión pueden ser la causa principal de futuras extinciones.

miércoles, 21 de junio de 2017

Tres de cada cuatro adolescentes ha sufrido algún tipo de experiencia negativa en redes sociales



España / ciberpasquinero

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 93,6%  de los niños de entre 10 y 15 años utiliza Internet y el 90,9% dispone de teléfono móvil, un porcentaje que se eleva hasta el 98,3% a partir de los 16 años. En este contexto, el acceso a las redes sociales es una de sus actividades preferidas. A medida que los niños entran en la adolescencia, la faceta social toma mayor relevancia y las redes sociales juegan un papel importante en la construcción de su identidad, su estilo de vida y la relación con sus iguales.

Esta rápida incorporación a internet y las redes sociales produce al mismo tiempo una desconfianza y preocupación entre padres, educadores y la sociedad en general. Entre los principales riesgos a los que se enfrentan los jóvenes se encuentra el uso abusivo de la web, el contacto con personas desconocidas, el acoso (cyberbullying) o el acceso a contenidos de carácter violento, racista o sexual. Además, se observa que algunas prácticas y conductas no apropiadas, como la agresión verbal repetida, un uso no adecuado de información personal, la suplantación de identidad, la difusión de fotos sin autorización, el acoso sexual o los daños a la reputación, están normalizadas en los grupos de adolescentes en redes sociales.

Esta rápida incorporación a internet y las redes sociales produce al mismo tiempo una desconfianza y preocupación entre padres, educadores y la sociedad en general

Así lo apuntan las investigadoras de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación de la Universidad de Valladolid (UVa) en el Campus de Segovia Belinda de Frutos Torres y Mercedes Marcos Santos, quienes han realizado un estudio con el fin de determinar la relación entre las experiencias vividas en las redes sociales y la percepción de riesgo en este entorno e identificar el perfil de las conductas de riesgo.

Para ello, aplicaron un cuestionario a una muestra de 370 alumnos de tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) procedentes de cuatro centros de Segovia seleccionados al azar, dos centros públicos y dos centros privados-concertados. De ellos, tan solo el 4,3 por ciento indicó carecer de cuentas en redes sociales. Entre los que sí disponían de cuentas, el 49,2% aseguró estar presente en entre dos y tres redes sociales, e incluso el 18,9% declaró estar suscrito a cinco o más.

El 66,1% afirmó mantener una práctica segura, como es mantener el perfil privado para que sólo puedan verlo sus amigos. En cambio, un 16,4 por ciento dijo tenerlo abierto a cualquier persona. Además, el 7,3% tenía visible su dirección, el 17,8% el número de teléfono y el 51,1% el centro de estudios. Asimismo, la opinión sobre el control de los contenidos que suben a las redes fue bastante optimista: su valoración media se situó en 3,82 puntos sobre una escala de cinco.

No se percibe riesgo pese a las malas experiencias

Por otro lado, la encuesta apunta que los jóvenes se enfrentan a diario con situaciones desagradables. Tres de cada cuatro adolescentes ha sufrido algún tipo de experiencia negativa en redes sociales. Sin embargo, los menores no las perciben como sitios con riesgo.

En cuanto al perfil asociado a prácticas de riesgo en redes sociales, un estilo de navegación exploratorio, el número de cuentas abiertas y la gratificación social recibida a través de las redes sociales son las variables relacionadas con una mayor probabilidad de incurrir en este tipo de conductas.

"Por una parte, se constata que los menores están viviendo experiencias negativas en las redes sociales. Es una especie de agresividad de perfil bajo, no son incidentes que podrían constituir delito, pero están presentes de forma constante", detalla Belinda de Frutos, quien subraya que lo que ocurre con estas agresiones de perfil bajo "es que se están normalizando, es decir, se considera lo normal en la actividad de las redes sociales".

Por otra parte, añade, esperaban que los menores que han sufrido más incidentes de este tipo "tuvieran un comportamiento algo distinto en las redes sociales, es decir, que la experiencia hubiera servido de aprendizaje sobre todo en su percepción de las redes sociales como un elemento de riesgo".

Sin embargo, encontraron "que no había relación, la percepción de riesgo era independiente de las experiencias sufridas". Por ello, plantean que las gratificaciones inmediatas que reciben de las redes sociales "son las que constituyen un refuerzo a su comportamiento, al margen de las experiencias negativas".

La prevención sobre los riesgos no tiene mucho sentido que se haga a través de las fuerzas de seguridad del estado 

Prevenir la normalización de las agresiones en las redes sociales

En este marco, las investigadoras proponen una serie de acciones preventivas. "La prevención sobre los riesgos no tiene mucho sentido que se haga a través de las fuerzas de seguridad del estado hablando de los delitos que se cometen en las redes sociales, ya que este mensaje esta fuera de su esfera de influencia.

Creemos que sería más fructífero que se trabajara sobre la normalización de las agresiones en los grupos de redes sociales, estableciendo una discusión entre iguales sobre lo que les parece mal en las redes sociales, sobre estos incidentes, de modo que no se dé por hecho como algo normal", concluye.

El trabajo formaba parte de un proyecto de investigación más amplio centrado en la importancia de las habilidades críticas en el uso de Internet y de los medios interactivos en general. Además, Mercedes Marcos está ultimando su tesis doctoral en torno al papel que tienen las marcas comerciales en la configuración de la identidad de los menores en las redes sociales.

Referencia bibliográfica:

De-Frutos-Torres, Belinda; Marcos-Santos, Mercedes (2017). "Disociación entre las experiencias negativas y la percepción de riesgo de las redes sociales en adolescentes". El profesional de la información, v. 26, n. 1, pp. 88-96. https://doi.org/10.3145/epi.2017.ene.09

Zona geográfica: Castilla y León

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viernes, 9 de junio de 2017

Templo de Ehécatl y el juego de pelota de México-Tenochtitlán

México / ciberpasquinero

Tras siete años de trabajos constantes en un predio ubicado a espaldas de la Catedral Metropolitana, los restos del principal Templo de Ehécatl (dios mexica del viento), así como de una esquina del Juego de Pelota de la antigua Tenochtitlán han quedado al descubierto en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
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Foto: INAH

Cancha ceremonial del juego de pelota

Los vestigios de un importante templo azteca y una cancha ceremonial de pelota han sido descubiertos en el centro de Ciudad de México, exponiendo los espacios sagrados de la metrópoli que conquistaron los españoles hace cinco siglos.
Fue bajo el piso de una escalinata remetida a la plataforma que limita al norte el Juego de Pelota, que los arqueólogos del INAH ubicaron la única ofrenda ritual hallada hasta ahora en las excavaciones en el lugar. La población estaba conformada por varios grupos de cervicales humanas que aún guardaban su posición anatómica, que correspondían a una treintena de individuos cuyas edades oscilaban desde infantiles (0-6 años) hasta juveniles.
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El descubrimiento
Estos hallazgos se hicieron en una calle detrás de la catedral católica, de la época colonial, frente al Zócalo, la principal plaza pública del país, en los terrenos de un hotel de los años 50.
  • A través del Programa de Arqueología Urbana (PAU), en distintos lapsos se ha efectuado la liberación del edificio dedicado al dios mexica del viento, de más de 36 metros de longitud.

El Templo de Ehécatl

El equipo del Programa de Arqueología Urbana identificó una estructura rectangular de 34 a 36 metros de longitud que en su parte posterior tiene adosados dos cuerpos circulares, el mayor con 18 metros de diámetro aproximadamente, y que se encuentran separados por un andador de 1.10 metros.
Las excavaciones revelan una sección de lo que fue la base de un templo de forma circular, dedicado al dios del viento Ehécatl y una parte más pequeña de una cancha ritual, confirmando los relatos de los primeros cronistas españoles que visitaron la capital imperial azteca, Tenochtitlán.
“Por estos hallazgos vamos precisando ubicaciones, orientaciones, dimensiones de cada una de las estructuras que están relatadas en las crónicas”, ha dicho Diego Prieto, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
Los arqueólogos también descubrieron una espectacular ofrenda de 32 vértebras humanas de varón descubiertas en una pila justo al lado de la cancha.
  • “Es una ofrenda asociada al juego de pelota, la parte externa, al pie de una escalinata, y se trata de 32 conjuntos de cervicales, de cuellos, que fueron seguramente sacrificados o decapitados.”,  Raúl Barrera, arqueólogo

jueves, 1 de junio de 2017

Estudian las esponjas del Caribe mexicano



Yucatán, Conacyt / ciberpasquinero

Las esponjas marinas constituyen el grupo más diverso de las comunidades que habitan los fondos marinos en los arrecifes de coral. A pesar de que han sido estudiadas ampliamente en el norte del golfo de México, en el sur su presencia había sido estudiada principalmente en los arrecifes de Veracruz, lo que motivó a investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM Campus Sisal) a emprender un registro taxonómico de este grupo en el Parque Nacional Arrecife Alacranes y los bajos arrecifales de Sisal, en la península de Yucatán.
Nuno Simões, profesor investigador de la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación (UMDI) de la Unidad Académica Sisal de la UNAM, señaló en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt que las esponjas están presentes en todos los arrecifes, pero no siempre llaman la atención debido a que no tienen el carisma de un pez colorido.



"Un pez tiene ojos, boca, nada, se mueve, cambia de colores... Las esponjas presentan una amplia diversidad de formas y colores, y también responden a los cambios en el ambiente pero, a diferencia de un pez, las esponjas son estáticas, son animales muy primitivos. Sin embargo, aunque no construyan arrecifes como los corales, son fundamentales para crear micronichos dentro de un arrecife de coral", indicó.