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martes, 16 de abril de 2013

Tras 561 años de su muerte Leonardo da Vinci sigue siendo un enigma


En el 561 aniversario de su nacimiento, Leonardo da Vinci sigue siendo uno de los más misteriosos artistas del Renacimiento y la historia del arte, constaron recientemente expertos moscovitas.
En coloquios y mesas redondas organizados en ocasión de esta efeméride, expertos, historiadores y amantes del arte discutieron aspectos poco conocidos de la figura del titano renacentista.
“El código secreto de Da Vinci consiste en situar el sentido y las imágines presentes en sus obras en los polos opuestos: entre la luz y la oscuridad, entre la alegría y la pena, entre las manifestaciones contrarias de la vida”, considera Tatiana Ilyina, experta en arte de la Galería Tretiakov en una mesa redonda organizada por RIA Novosti.
Para muchos, el sentido de las obras del artista son capas interpuestas que representan códigos secretos por descifrar. Estas interpretaciones inspiraron numerosos libros y películas, en particular, el popular Código da Vinci de Dan Brown, o la serie Los demonios de Da Vinci que se acaba de estrenar en Estados Unidos. El interés es tan grande que en los últimos años han aparecido personas especializadas en buscar todo tipo de misterios en las obras de artista que 561 años después de su nacimiento sigue dando mucho de que hablar.
Hasta nosotros han llegado pocas obras de Leonardo, tan solo una quincena. Sin embargo, su impacto dentro y fuera del mundo artístico fue y continúa siendo enorme. El cuadro más famoso del artista, La Gioconda, se convirtió en un verdadero icono de la modernidad.
“A esta imagen se dirigen no solo los artistas sino también los diseñadores y los publicistas. La inagotable idea de Leonardo da Vinci se adapta a cualquier interpretación”, recalca Tatiana Ilyina.
Sin embargo, la vida del artista guarda no menos secretos que su obra. Símbolo del hombre del Renacimiento, pintor, ingeniero, experto en anatomía y óptica, biólogo, arquitecto –la lista no es exhaustiva- el famos da Vinci sigue siendo un enigma pese a que durante los siglos trascurridos de su nacimiento su legado se ha estudiado por miles de investigadores en el mundo entero.
Hasta hoy han llegado unas 13.000 páginas escritas por el artista pero, sorprendentemente, de su vida se sabe muy poco. No obstante, no cabe duda de que se adelantó a su tiempo no solo en sus inventos sino también en sus costumbres. A diferencia de sus contemporáneos, fue cosmopolita e irreligioso. Algunos creen que también fue vegetariano, por lo menos, es lo que indica la ausencia del tradicional cordero asado entre los platos en su célebre Última Cena.
© RIA Novosti. V. Belokolodov
También sabemos que era tan sensible con los sufrimientos de los animales que compraba pájaros enjaulados para ponerlos en libertad. A la vez, presenciaba las ejecuciones para estudiar mejor la anatomía humana.
Muchos creen que Leonardo era homosexual aunque aquí también carecemos de pruebas sólidas. Sabemos que con 24 años Leonardo tuvo que afrontar en Florencia junto con otros tres hombres un proceso judicial por sodomía. Fueron absueltos por no poder demostrar su culpa pero a partir de esa desagradable experiencia el artista se volvió hermético y no permitió que se filtrara ningún dato sobre su vida íntima al interior. Sin embargo, de su homosexualidad, entre otros, estaba convencido el fundador del psicoanálisis, Sigmund Freud, que afirmaba que la delata la famosa sonrisa de La Gioconda.
© Photo Public Domain
Leonardo fue también uno de los primeros artistas conscientes del mérito de su obra; no se consideraba un sencillo artesano a las órdenes del que pagaba. Lo que primaba para Leonardo era la calidad de la obra, no los plazos. Sorprendía a los clientes con su poco afán por cumplir con los compromisos y se permitía incluso no terminar un cuadro si dejaba de interesarle.
Quedó sin realizar también la mayor parte de sus inventos de ingeniería: el artista elaboraba proyectos que era imposible construir con los medios de la época, como un carro blindado o un helicóptero. Otros inventos sencillamente no llamaron la atención de sus contemporáneos, si no, la bicicleta se hubiera difundido en las calles de las ciudades europeas un par de siglos antes.
La enorme capacidad inventiva de Leonardo da Vinci no siempre dio buenos frutos. Algunas de sus obras quedaron arruinadas por las novedosas técnicas que empleaba, buscando la perfección. La propia Última Cena empezó a resquebrajarse ya durante la vida del pintor porque para experimentar había utilizado el procedimiento para pintar sobre una tabla sobre un muro.
Los talentos de Leonardo no se limitaban al campo artístico. Su genio se desarrolló en ámbitos más diversos y puede que algunas facetas suyas todavía están por conocer.

 RIA Novosti

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