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viernes, 5 de septiembre de 2014

Caminos y senderos naturales: conocer para preservar




La recuperación y promoción de caminos naturales se consolida como una fuente de conocimiento de la biodiversidad y una oportunidad de desarrollo económico de zonas deprimidas de España, al tiempo que da respuesta a una creciente demanda social de servicios turísticos alternativos.
Con estas premisas, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente puso en marcha hace más de dos décadas un programa en virtud del cual ha construido cerca de 9.000 kilómetros de caminos naturales a lo largo de toda la geografía española, y que ahora quiere revitalizar con la puesta en servicio de nuevos tramos.
Antiguas vías de ferrocarril, canales, vías pecuarias, sendas o caminos públicos en desuso son así puestos a disposición de una población "que demanda cada día más el contacto con la naturaleza y disponer de espacios en los que ejercer actividades recreativas y deportivas alejadas del tráfico motorizado", informa el Ministerio.
Son infraestructuras que cumplieron en su día el papel vertebrador de territorios para el desarrollo económico, social y cultural, y que hoy recuperan el protagonismo en el medio rural primando el uso sostenible de los recursos naturales y el respeto por el medio ambiente.
Según datos del Ministerio, desde que comenzó el programa se han construido y puesto en servicio 109 itinerarios que suponen aproximadamente 8.700 kilómetros, con una inversión cercana a los 200 millones de euros, y ha beneficiado a cientos de municipios.
Necesarios en su origen para favorecer el desplazamiento del ganado, el acceso a las tierras de labor o como lindes de territorios, estos caminos se consolidan en la actualidad como modo de adentrarse en la naturaleza con el menor impacto.
Para Eduardo Esperanza, senderista aficionado y estudioso de la historia y la cultura de su tierra, la comarca de Molina de Aragón, la recuperación y conservación de senderos ha demostrado un plus de protección al entorno.
"El uso de estos caminos fomenta el respeto por el medio ambiente, porque sólo con el conocimiento de los valores de un lugar se puede llegar a quererlo, respetarlo y conservarlo", asegura en declaraciones a EFEverde.
Además, la señalización y conservación de los caminos conlleva en muchos casos la instalación de puntos de agua para las aves o la limpieza de matorrales y de hierba de sus márgenes para facilitar el tránsito, que a su vez contribuye a prevenir incendios forestales.
Eduardo participa en una romería que se dirige desde su pueblo, Milmarcos (Guadalajara), hasta Jaraba (Zaragoza) por un entramado de caminos y senderos que el hombre ha utilizado para desplazar ganado, acceder a las tierras de labor o como lindes de territorios.
Igualmente, servían desde tiempos inmemoriales a tradiciones religiosas, como romerías o peregrinaciones, o al intercambio de comercio y de cultura entre pueblos hermanados.
Actualmente, son muchos quienes transitan por los caminos naturales en busca de olores, colores, silencio, bienestar o deporte; los antiguos romeros, comerciantes o ganaderos trashumantes dan hoy paso al senderista de perfil deportista y ecologista que se abre "camino" en España.
El origen de la romería, que culmina en la ermita de la Virgen de Jaraba, data de siglos atrás, cuando servía para unir a ambos pueblos en una jornada festiva y religiosa en la que intercambiaban cultura y tradición; hoy "cada vez más personas lo hacen a pie y permiten que la tradición perviva", afirma orgulloso Eduardo.
La cornisa donde se ubica la ermita y donde comienza el Barranco de la Hoz Seca, Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Red Natura 2000, se convierte así una vez al año en ejemplo de interrelación entre hombre y naturaleza.


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